Viernes 15 , Septiembre de 2017

Impresiones 3D en cirugías de alta complejidad

(Sebastian Gaviglio) A través de estudios no invasivos se logran imágenes de alta definición que luego son utilizadas para realizar una impresión 3D de las patologías de los pacientes. El prototipo impreso en tres dimensiones, ayuda a la planificación prequirúrgica, a la evaluación de técnicas y materiales más adecuados y a la reducción de los tiempos de radiación intraoperatoria.

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El equipo del Departamento de Neuroimágenes de Centro Médico Deragopyan, liderado por el Dr. Jaime Rimoldi (MN 53880) en conjunto con la Dra. Paula  Alonso y bajo la supervisión del Director médico científico, Prof. Dr. Eduardo Mondello, trabajan desde hace tiempo en prototipos de impresiones 3D a escala real para estudiar, planificar y optimizar recursos en pacientes con patologías cerebrovasculares y de columna vertebral.

Las impresiones 3D se vienen utilizando en varias industrias, pero su uso en el ámbito médico es bastante reciente. Centro Médico Deragopyan dispone de un Resonador Magnético de alto campo `3 Tesla´ y un Tomógrafo Computado de 160 canales o cortes; esta tecnología permite obtener imágenes de alta calidad, ideales para ser usadas en impresiones en 3 dimensiones. Desde 2014 se comenzó a utilizar esta tecnología con el propósito de elaborar modelos 3D, pero la primera incógnita que enfrentó el equipo del Centro Médico Deragopyan fue dónde imprimir el material obtenido.

De manera inesperada, la colaboración para hacer realidad la primera impresión 3D de una patología provino de parte de un diseñador industrial -cuyo hermano sufría una patología de compleja solución quirúrgica y ofreció sus conocimientos y equipos para cooperar con este avance. De este modo, ambas partes unificaron sus conocimientos para brindar un servicio que hoy revoluciona la medicina.

“Es una gran innovación en el ámbito médico. Las neuroimágenes se obtienen de estudios no invasivos y con poca radiación. Durante el postproceso, se recopila toda la información, se analiza y se detecta la patología del paciente, permitiendo ver con claridad en una imagen 3D qué zona de su cuerpo se encuentra afectada”, comentó el Dr. Jaime Rimoldi.

“Cuando terminamos de procesar todos los datos, la imagen 3D se convierte en un archivo especial para que el diseñador industrial pueda imprimir correctamente el prototipo a tamaño real. Puede ser una columna vertebral o vasos sanguíneos”.

Los modelos impresos a escala real no son prótesis corporales, ya que los materiales que se usan para imprimir los prototipos -a través del sistema de modelado por deposición fundida (FDM) de filamentos plásticos (PLA)- no están avalados por el A.N.M.A.T. para ser utilizados en los pacientes en la actualidad. Sin embargo, ofrecen una reproducción exacta de la zona afectada en tamaño real que permite a los médicos hacer una especie de “cirugía antes de la cirugía”. De esta manera se puede chequear previamente las técnicas de intervención más adecuadas, materiales más apropiados y reducir sensiblemente el tiempo total del procedimiento cuando se realiza en el paciente real.

Los modelos a escala real, también están siendo utilizados en la docencia, como en facultades de medicina y residencias médicas porque facilitan el aprendizaje y el modo de abordar las patologías. En el caso de los pacientes, el especialista obtiene un modelo real del paciente a tratar a través de nuevas tecnologías prequirúrgicas de una manera tangible y fácil, permitiéndole así un mejor entendimiento de lo que será la intervención.

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