Jueves 23 , Marzo de 2017

Para verte mejor

Mayor de tres hermanas, Tamara Raineri tomó las riendas de la empresa tras la muerte de su padre, el fundador de esta compañía líder en producción de anteojos en Argentina, tanto con marcas propias como para terceros.
En un mercado donde no hay cifras agregadas confiables, Ranieri produce unos 350.000 armazones en distintos materiales, para gafas de receta o sol y para el mercado interno y la exportación.
Con más de 40 años de trayectoria, Ranieri enfrenta un nuevo horizonte de apertura económica y se prepara ampliando y modernizando su planta desde donde abastecen a unas 1.500 de las 4.000 ópticas que operan en el país, en teoría, el único canal autorizado a vender anteojos.

Image description
Ranieri produce marcas propias y para Wanama, John L. Cook, Ossira, Reef y Wrangler.
Image description
En el país, hay unas 4.000 ópticas, el único canal autorizado para vender anteojos.
Image description

Hoy por hoy, ¿cuál es el componente básico con que se produce el armazón de un anteojo?
Nosotros tenemos 3 líneas: los anteojos de metal, los de plástico inyectado y los de acetato. El detalle de nuestra industria es que -si bien hay tecnología que mejora y aumenta la producción-, todo el proceso es bastante manual y artesanal. Acá vamos pasito por pasito: tenes que poner un tornillito, soldar una partecita, es una industria de mano de obra intensiva. No podemos comprar una máquina que haga todo sola. 

- ¿Alguna línea es más preponderante en volumen?
Depende de la moda. Hoy es el plástico inyectado y el plástico de acetato. Y eso puede cambiar. En una época era el metal, cuando se usaban los “aviadores”, todo el mundo estaba con el metal. 

- ¿Ustedes además fabrican con marca propia y para terceros? ¿Cómo es ese proceso?
Nosotros tenemos dos marcas propias: Philippe Rosset y PR Design. Philippe Rosset es una marca legendaria desde casi los comienzos: se orienta a mujeres más grandes, nuestra cara fue Mirtha Legrand durante muchos años. Y después tenemos PR Design, que empezamos con la nieta de Mirtha, Juanita Viale, y ahora nuestra cara es la hija de Araceli Gonzales, Flor Torrente.

- ¿Y para terceros...?
Tenemos licencia. Producimos para Wanama, John L. Cook, Ossira, Reef y Wrangler que son internacionales. Y con Valeria Mazza tenemos un acuerdo conjunto y le desarrollamos la marca nosotros.

- ¿Cuántos armazones hacen al año?
Estamos en 350.000 anteojos por año más o menos.

- ¿Y se tiene una idea de cuánto es el mercado en Argentina?
Ojalá! Pero este es un mercado muy informal. De hecho hace unos años pagamos un estudio para saber de cuánto era el mercado y no pudieron determinar absolutamente nada. No hay números en la cámara sectorial y los únicos datos vienen sobre importaciones, no sobre producción nacional, donde hay muchos talleres. Además hay ingresos de afuera que no se registran, obvio.  

- Y venta ilegal…
¡Claro! Hay una ley nacional que prohíbe la venta de anteojos fuera de una óptica, así que todo lo que se ve en la calle es ilegal: seguramente por su origen y por estar en la calle. 

- ¿Los lentes de contacto no han tenido una penetración importante?
No, nunca nos ha quitado mercado. En un momento se pensó que las operaciones de ojos también podían achicar el mercado, pero la realidad es que la mayoría sigue usando igual anteojos. También cabe destacar que hoy el anteojo es un accesorio. Hay un componente de moda y contra eso no hay operaciones ni lentes de contacto que valga (risas).

- ¿Cómo son los canales comerciales?
Nosotros vamos directo a la óptica. Como decía, hay una ley nacional que prohíbe que se vendan anteojos fuera de la óptica. Sea para receta o para sol. 

- Un canal que me parece extenso...
Son alrededor de 4.000 ópticas en el país, y nosotros atendemos alrededor de 1.500. Somos más fuertes en el interior que en capital, pero estamos en todo el país.

- ¿No hay una concentración en el mercado de ópticas, verdad?
No acá, sí en otros países. Y digo por suerte aquí no: es la gran diferencia que hay entre nuestro país con los demás. En otros países se está dando un proceso de concentración y esa es una situación que a nosotros nos complica, porque con nuestra marca intentamos no sólo vender en el país sino también vender fuera del país. 

- ¿Exportan?
Sí, exportamos desde el 2003. En el 2006 ya empezamos más fuertes. Con todas estas compras y consolidación de ópticas que se está dando en los países latinoamericanos, se nos está complicando cada vez más. Pero nuestras ganas y nuestro foco está en seguir saliendo afuera.

- ¿A qué mercados exportan?
Más que nada a Latinoamérica, pero también en algunos países de Asia. Vendemos en Malasia, Tahití y en Nueva Zelanda.

- Entre que se diseña un anteojo y sale producido, ¿cuál es la ventana de tiempo?
Desde que empieza a diseñarse hasta que está en la óptica es mínimo un año y medio.

- ¿Hay productos que sean Big Mac, que resistan el paso del tiempo?
Sí, tenemos un par de modelos que tienen 10 años y se siguen vendiendo. Siempre existe ese Big Mac, que se sigue produciendo. También hay modelos -por ejemplo- que acá no funcionaron y afuera los siguen pidiendo. Entonces tenemos que hacer producciones específicas para nuestros clientes de afuera.

- En el valor de un anteojo recetado, ¿qué porcentaje ocupa el armazón y qué porcentaje el cristal?
Depende, porque los cristales son muy caros. Hay recetas donde el costo del cristal es mínimo, pero hay otras donde el porcentaje sube al 90%. Es muy variable, depende de la especificidad de la receta. Por ejemplo, un multifocal hoy está entre $ 15.000 y $ 20.000 y el producto nuestro de venta al público está entre $ 3.000. 

- ¿El rango de precios de los productos que ustedes hacen entre qué y qué valores está?
Entre $ 1.500 y $ 3.500. Hay un montón de cualidades y atributos que tienen los productos que explican el porqué de esos precios. 

- ¿Cuánta gente trabaja directamente?
Somos 140 empleados casi.

- ¿Importan muchos insumos?
Importamos casi todo, porque no hay insumos locales. Desde los tornillos, las lentes o los gránulos de plástico inyectado... Todo es de afuera, nada local.

- ¿Hay grandes jugadores mundiales en su categoría?
Si, la empresa se llama Luxóttica que se están comiendo el mundo, son italianos. El tipo (Leonardo Del Vecchio) es un genio, se crió en un orfanato, comenzó a trabajar allí y así hizo la empresa más grande del mundo.

Comentarios:

Dejá tu Comentario: